197. ARTÍCULO ESPECIAL
SIGRID
Volví a apretar el pedal mirando con disimulo el palco en el otro extremo, donde la luz roja se prendía en el suelo.
Así hicimos nuestro duelo silencioso, los demás se habían retirado, esas runas en realidad eran valiosas, pero tenían pocos usos.
—¡500 000 monedas de oro para el número 67!
—¡Maldición! —mascullé por lo bajo.
Electra tenía dinero, podía pagar esto, pero sacar más monedas de las arcas familiares llamaría la atención de Morgana.
Mi mirada se desviaba constantemente hac