115. DOS CONTRA UNO
AIDAN
Por mucho que lo llamé en mi mente y lo convoqué a regresar, no obedeció.
Cada vez nuestras diferencias se hacían más evidentes.
Theo ha estado acompañándome desde que nací, a diferencia de Vlad, que me fue obsequiado por la Diosa en mi cumpleaños 18.
Era demasiado poderoso, con autonomía propia, forjado de la unión del fuego Centuria y el hielo de los Hombres de Invierno.
Siempre había seguido mi voluntad, aceptó y amó a Isabella como suya a pesar de que no éramos almas mágicas gemelas