VICTORIA
Inara solo movía la cola feliz, ambas lo veíamos con orgullo.
Las gemelas fueron a abrazar a su compañero, sonriendo, llorando de alegría.
—“Oye Inara, ¿qué te hizo Errick cuando te llevó aquella vez?”
—“Eso no te importa”
—“Me sentí muy rara en esos días, un calor constante me arropaba el cuerpo y solo se calmaba cuando Lucien hacía de las suyas”
—“Déjame en paz, no te lo diré”
Fruncí el ceño sin decir más, es obvio que no me lo dirá.
Me fijé que los ojos del l