VICTORIA
—Mi Rey, mi Alfa, ven conmigo— le dije tomándolo de la barbilla.
El dorado de mi lobo se mezcló con el azul de mi Alfa. Tal como los quería.
Pude sentir como Inara avanzaba, supe en el momento en que mis ojos se mezclaron con el de mi loba cuando los caninos de mi hombre se alargaron.
Cerré los ojos cuando el orgasmo me golpeó, tomé del cabello a Lucien exponiendo su cuello, clavando mis colmillos en su piel profundamente.
El orgasmo se intensificó a tal punto que volví a exp