NARRADOR
Daniel paseaba de un lado a otro en lo que alguien traía una cubeta de agua fría.
Apenas se la trajeron, entró a la pequeña casa donde estaba Victoria.
Había estado unos días bien y apenas hace unas horas volvió a caer y esta vez con más fuerza.
La fiebre no parecía bajar, su piel estaba pálida y su cuerpo temblaba de forma anormal.
Con ayuda de Cristal, lograron detener el sangrado, pero eso no significaba que no estuviera en riesgo.
—¿Cómo sigue?
—Nada bien Cristal, su