VICTORIA
Estaba en mi mejor sueño cuando la voz persistente de alguien no dejaba de interrumpirlo. Me quejo un poco frustrada hasta que abrí los ojos.
—“Creí que no despertarías”
—“Bueno, ya estoy despierta, ¿qué quieres?”
—“Qué humor traes esta mañana”
Escuché a mi loba resoplar antes de comenzar a, ¿ronronear?
Levanté la vista para ver como Lucien entraba con una pequeña taza de barro en las manos.
—Buenos días mi Reina, te traje un caldito de pollo, dijeron que era muy b