VICTORIA
Dejo que Lucien selle su marca con suavidad, mientras intento recuperar el aliento después de casi perderlo.
Mi cuerpo se siente agotado y devastado, mi parte intimida duele y arde como nunca.
Aun así, amé la forma tan delicada en la que me trató, la forma en la que me acostumbró a él, la paciencia que tuvo conmigo.
Cierro los ojos haciendo una pequeña mueca de dolor al sentir como salió de mí.
—Perdón, amor, pasará, lo prometo, ¿estás bien?
Abro los ojos para verlo preocupa