Rider retrocedió a tropezones, respirando con dificultad. El sudor se le pegaba a las sienes mientras los gritos de la multitud se desdibujaban hasta convertirse en estática de fondo.
Pero no era el agotamiento lo que lo dominaba. Era miedo.
Algo en Jaden Rift no cuadraba. Sus ojos... no eran los de un simple combatiente. Eran algo mucho más oscuro... algo antiguo. Tranquilo. Implacable. Inevitable.
Y entonces repitió esas palabras.
—¿Te acuerdas de la mujer que saltó de un edificio hace diez añ