Capítulo 41: La Noche del Milagro
Había algo en el aire esa noche, algo que parecía envolver a Cuarto Creciente con una energía poderosa e intensa. Aria lo sentía en lo más profundo de su ser; su lobo interior estaba inquieto, su piel vibraba con una sensibilidad que parecía anticipar algo más profundo que las noches habituales que compartía con Raiden. A pesar de los meses de sanación, de la reconstrucción de su vínculo y la lenta recuperación de su espíritu, algo en ella seguía sintiendo una