Mundo ficciónIniciar sesiónHannah estaba sentada dentro del sedán negro estacionado al otro lado de la calle. Unas enormes gafas de sol ocultaban la frialdad de sus ojos. A través de la ventana polarizada, observaba cómo Cornelia era empujada, abofeteada e insultada por la multitud furiosa sin la menor intención de detenerlo.
Originalmente, había pensado dejar tranquila a aquella mujer después de la advertencia en la cafetería.
Pero después del accidente de su hijo, el resentimiento que crecía dentro de e







