Mundo ficciónIniciar sesiónEn el instante en que los tres salieron del edificio, el caos estalló.
Una multitud de reporteros se abalanzó hacia ellos como depredadores que hubieran olido sangre.
—¡Alcalde Foster!
—¡Por aquí!
—¡¿Es cierto el rumor que circula en internet?!
Los flashes explotaban sin parar, cegadores y sofocantes.
Cornelia abrazó instintivamente a Tessa con fuerza, presionando el rostro de la p







