Mundo ficciónIniciar sesiónEn un rincón apartado del segundo piso, Andrea descansaba cómodamente contra el hombro de Samuel. Ambos compartían un par de auriculares, uno para cada uno, escuchando en silencio el audio que llegaba desde abajo.
En el instante en que la voz furiosa de Junko sonó en el auricular, Andrea estalló en carcajadas.
—Sam, esta Junko es increíble —dijo entre risas, casi llorando de tanto reír—. Es exactamente igual a Ma







