Mundo ficciónIniciar sesiónAdrián observó el brillante camarón rojo atrapado entre los dedos de ella. Todo su cuerpo reaccionó por instinto, echándose ligeramente hacia atrás. Una pequeña contracción cruzó sus cejas.
—No, gracias.
—No seas tímido. Pruébalo, está delicioso.
Ella lo acercó un poco más. El camarón prácticamente le rozaba la nariz. Su sonrisa parecía comple







