Elena abrió la puerta del apartamento con una mano, mientras con la otra sostenía una bolsa con pan caliente. Apenas entró, vio a sus tres hijas sentadas en la sala junto a Tamara.
—¡Mommy! —exclamó Delya, bajándose del sofá y corriendo hacia ella.
Elena sonrió y se arrodilló para abrazar con fuerza a su hija menor.
—Mommy ya llegó, cariño.
Olivia y Katty también se acercaron corriendo, sus ojos brillaron al ver el pan en las manos de Elena.
—¿Ese pan es para nosotras? —preguntó Olivia emociona