Capítulo 2 — Una despedida dolorosa—¡Bien! ¡Nos divorciamos, y llévate contigo a esas tres hijas tuyas inútiles! —la voz de Damian retumbó en la sala. No le importaban en absoluto los sentimientos de Elena.Elena se mantuvo erguida, mirando a Damian sin una sola lágrima en el rostro. Luego asintió con suavidad y se dio la vuelta sin decir nada más. No tenía sentido prolongar la conversación con un hombre que ni siquiera valoraba a su propia sangre.Subió las escaleras con paso rápido, dirigiéndose directamente al dormitorio de sus hijas. Olivia, su primogénita de ocho años, leía un libro en la cama. Katty, de seis, jugaba con sus muñecas. Mientras tanto, Delya, la más pequeña, de apenas tres años, dormía profundamente, con los deditos aún aferrados al borde de la manta.—¿Mommy? —Olivia miró a su madre con desconcierto—. ¿Por qué pareces enfadada?Elena respiró hondo, intentando calmar sus emociones antes de hablar.—Cariño, tenemos que irnos de aquí ahora mismo.Katty se volvió haci
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