Punto de vista de Elara.
Isabella Rossi.
Me quedé mirando la firma hasta que me ardieron los ojos. Autorización de familiar más cercano. Ella la firmó. Isabella firmó los papeles que permitieron que le inyectaran a mi padre sedantes experimentales hasta que su corazón se detuviera. Tenía veinte años cuando lo hizo. Veinte.
¿Por qué ella? La pregunta se repetía una y otra vez en mi cabeza. No era de la familia, no tenía derecho a estar allí. Se interpuso y decidió que debía morir en silencio par