CAPÍTULO 54: EL TESTAMENTO
La hora de leer el testamento al fin ha llegado. El reloj marca las tres en punto cuando veo a Parker estacionar su auto en la entrada, siempre tan puntual, con su traje impecable y su inseparable maletín de cuero negro. Ethan ya está en la casa desde hace unos minutos, pero he evitado salir de mi habitación hasta ahora. No tengo ninguna prisa por enfrentar lo que está a punto de suceder, pero sé que es inevitable.
Bajo las escaleras con calma, observando desde arriba