EPÍLOGO
El aire fresco y la luz suave del atardecer envuelven el cementerio en un ambiente de paz que, por primera vez en mucho tiempo, logro sentir realmente. Estoy parada frente a la lápida de mis padres, con el mármol reflejando apenas un rastro del sol que comienza a ocultarse. Ahora ambos están juntos, al fin en paz. De alguna forma, siento que han encontrado la calma que tanto anhelaba para mí misma.
Tomo una bocanada de aire y exhalo despacio. Es curioso, pero ahora, después de todo lo q