Llegó la mañana. Como en cada ocasión de las escapadas de Serena, salieron únicamente con los pañales y ropa de Estephanie y un conjunto de ropa para cada uno. De forma natural, cruzaron dos cuadras antes y tomaron dos taxis para que los dejaran frente a un restaurante que se encontraba a cinco cuadras del aeropuerto. Caminaron hasta ahí, subieron al avión, el piloto abrazó a Ismael y Serena para luego decir que fue mucho tiempo sin saber nada de ellos. Subieron tranquilos y se dirigieron a ciu