Capítulo Sesenta y Cuatro. El beso bajo la máscara.
El gran salón del castillo resplandecía como un sueño tejido por manos antiguas. La luz de cientos de velas flotaba sobre los invitados como estrellas cautivas. Cortinas de terciopelo oscuro ondeaban suavemente con la brisa nocturna, y la música llenaba el aire con un ritmo cadencioso, casi hechizante.
Era la noche del Baile de las Máscaras de la Luna Nueva, una tradición recuperada para celebrar la esperanza… o para esconder los deseos que na