Tess sintió la tensión en su espalda, rígida e inflexible, como una barra de hierro. Era plenamente consciente de que Finn estaba allí, brindándoles su apoyo tanto a ella como a Layla. A pesar de la tormenta de emociones que la atormentaba, apretó los labios con fuerza, prefiriendo el silencio a la confrontación.
Sin pronunciar palabra, Finn extendió la mano hacia ella y colocó con delicadeza dos pequeñas pastillas en su palma abierta. El gesto fue sencillo pero significativo, y transmitió much