Capítulo 36. Ambas empresas.
Shane Robinson
El aplauso retumba como un maldito estruendo de victoria y yo no puedo querer otra cosa que no sea aplaudir junto con todos. Me siento eufórico.
«Ambas empresas».
Repito las palabras en mi cabeza, saboreándolas como un trago de whisky añejo. No puedo evitar la risa que me sube por la garganta. Cómo hacerlo, si esto es todo lo que quería y que obtengo sin hacer más que mirar desde mi lugar privilegiado. Y no es de burla esta risa, es pura adrenalina. Pura ansia. Porque esto signif