*—Danny:
Erika estaba en el umbral, con una bata suave color perla que apenas cubría su abultado vientre de embarazada. Se sostenía el marco de la puerta con una mano, la expresión neutra, casi calculada. Su cabello recogido, la cara sin maquillaje, pero sus ojos eran afilados como dagas. Escudriñaban la escena con atención, como si cada gesto pudiera ser usado como argumento más tarde.
Danny sintió cómo la tensión regresaba a su cuerpo como una ola helada. Su espalda se irguió instintiv