*—Uriel:
La reunión familiar de Danny había sido, en pocas palabras, una bomba emocional. Apenas se alejaron de la casa donde se había llevado a cabo, Uriel pudo soltar el aire contenido en sus pulmones y aligerar la tensión acumulada en sus hombros. Sintió como si se hubiera quitado un abrigo mojado y pesado de encima.
«Esa familia necesita sentarse y hablar, de verdad», pensó Uriel mientras se masajeaba la nuca.
Lo que había sucedido en el pasado había herido a Danny y a Nathaniel pro