*—Uriel:
Uriel cerró la puerta de su vehículo y alzó la vista hacia el imponente edificio que se alzaba sobre su cabeza. Aunque pertenecía a Luc, Damien había ubicado allí la oficina que administraba los clubes, justo en el último piso.
No era la primera vez que visitaba el lugar, así que caminó con seguridad hasta la entrada. En el vestíbulo, las recepcionistas guiaban a los visitantes entre las distintas empresas pequeñas que compartían el edificio. Como ya las conocía, las saludó con