El abuelo dijo eso en un tono de amenaza, así que no me quedó más que soltar a Javier, aunque pensé que con esa advertencia mantendría su boca callada.
—puedes quitarme todo lo que quieras, pero yo no seré el único que pierda todo el día de hoy… Como decía, el día de tu cumpleaños la mujer que mi hermano había convencido para tener un matrimonio por contrato no apareció. Así que ambos estábamos preocupados en la entrada de la casa. Cuando Mía llegó, Iván me propuso hacer pasar a mi prometida po