Asqueado
Estaba en mi habitación buscando mis cosas de trabajo para llevarlas al despacho, porque aún no habían terminado la habitación, cuando escuché que entraba alguien y, al voltear, me encontré con la imagen más desagradable de mi vida. “Mi prometida” venía recién follada, su aspecto lo gritaba y el olor de su cuerpo también; la observé de pies a cabeza, sentí asco y no fue tanto por saber que se había acostado con mi hermano. Si no, más bien por lo poco que se quiere. Ahora estoy seguro de que, si