Los días han pasado y con ese aumento la insistencia de Kiara por verme, literalmente me ha salido en todos lados, desde el estacionamiento, hasta los restaurantes, donde he ido a comer con mi mujer y aunque Mia no se ha dado cuenta. Yo sí, dos veces se metió al baño de hombres y pude evitarla porque había más personas en el lugar, lo que la llevo a pasar la vergüenza de su vida.
Ahora me encuentro en la oficina trabajando duro porque mi esposa ya tiene 7 meses de embarazo y quiero dejar todo l