Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl viaje se me ha hecho corto gracias a que me dormí profundamente. He despertado casi llegando al terminal de buses en Santiago, lo que me ayuda a recordar quién me espera y no quienes me habían despedido.
Acomodo mi asiento y me preparo para una parte feliz, porque luego de la pena que me tocó enfrentar ayer, ahora al fin mi madre me está esperando.
Cuando el bus se para en el andén, puedo ver por la ventana a mi madre, se ve radiante.







