No hay nada como estar en tu casa, sentirte cómodo y en calma en tu lugar seguro.
Dakota fue muy amable conmigo, pero me sentía como una intrusa, además de que no soportaba la presión que me ejercía yo misma al verla con su bebé. La pequeña, sin tener culpa de absolutamente nada, fue la razón por la que decidí volver a mi hogar.
Los pensamientos que estaba teniendo, mismos que tuve hace años y pensé que jamás volvería a tener, regresaron con fuerza, dañando mi mente, rompiendo mi corazón y haci