No me he despegado ni un solo instante de las noticias, a la espera de que digan algo con respecto al estado de Jack, pero en todos los noticieros han dicho lo mismo: su diagnóstico es reservado.
Las últimas horas han sido desesperantes y frustrantes. He estado con el corazón en la mano, pidiendo por qué todo esté bien y no sea nada grave, pero no saber nada me está matando lentamente. La angustia está acabando con mi cordura y mi paciencia.
No he dejado de llamarlo y de enviarle mensajes con l