No pensé bien las cosas antes de venir, pero es que el afán de saber cómo está Jack, de verlo con mis propios ojos, me hizo tomar una decisión apresurada. Cuando menos lo creí ya estaba de camino y con el corazón acelerado de anticipación, creyendo que lo vería y podría tener la paz que tanto necesito.
Pero cuan equivocada estaba.
La Casa Blanca es majestuosa, demasiado inmensa y con infinidad de ventanas que sería imposible descubrir cuál es la oficina de Jack o cuál es su habitación. Está rod