Mateo arrugó la cara y levantó la vista de sus documentos para mirar a Fernando.
—¿A dónde ha huido?
—Fue a la mansión de los Méndez. Y… el señor Joaquín ha convocado a treinta y seis medios de Nueva Celestia para una conferencia de prensa donde acusarán a su esposa de maltrato y del abandono de su padre adoptivo.
Mateo apretó los labios. ¿En qué diablos estaba pensando Joaquín?
—¿Cómo es posible que lo dejaran escapar en ese estado? —Espetó con dureza.
Fernando comenzó a sudar frío, al notar la