Cuando Nicolás despertó ya estaba en una cama de hospital. El cuarto estaba lleno del olor penetrante del desinfectante y tenía suero conectado en la mano.
Nicolás se movió un poco y con voz ronca gritó:
—Daniela...
Julio corrió inmediatamente hacia él, lleno de alegría.
—Presidente, ¿ya despertó? Presidente, me asustó mucho. ¿Sabe que se desmayó bajo la lluvia torrencial? El doctor dijo que tuvo emociones muy fuertes, que la rabia lo afectó tanto, y además el frío se le metió al cuerpo, por eso