Daniela esperaba y esperaba en el lujoso automóvil, pero no recibió ninguna respuesta de Diego. Todos sus mensajes de WhatsApp habían caído en un pozo sin fondo.
¿Por qué no respondía?
Daniela se sentía un poco angustiada.
Esteban la miró y sonrió: —¿Diego no te ha respondido los mensajes?
Daniela resopló: —¡Papá, te estás burlando de mí!
Y efectivamente, Esteban se estaba riendo de ella: —Lela, ya te lo dije, no puedes controlar a Diego. En cambio, con alguien como Mauro, si encuentras la clave