Daniela se quedó atónita. Miró a Esteban sorprendida: —¿Papá, hablas en serio?
Esteban sonrió: —Por supuesto que hablo en serio. Pero insisto en lo mismo: hay que preguntarle a Diego si está dispuesto. Quizás no quiera ser tu tutor, ni tampoco dirigir la empresa.
Daniela preguntó: —Papá, ¿qué es lo que realmente quieres decir?
Esteban respondió: —Quizás Diego ha elegido una vida al filo de la navaja. Tal vez no pueda establecerse ni ofrecerte un futuro estable.
Diego había sido reclutado persona