Esta pregunta realmente dejó pensativa a Valentina. En realidad, aún no había decidido qué hacer con el bebé.
Valentina colocó su mano sobre su vientre todavía plano. No podía soportar la idea de abortar. Este no era solo el hijo de Mateo, también era el hijo de ella, de Valentina.
Si Mateo no quería al bebé, ¿significaba que ella tampoco debía quererlo?
Camila comentó: —Valentina, si quieres tenerlo, tenlo. Con nuestra situación económica, no nos falta dinero. Muchas chicas hoy en día crían a s