Dicho esto, Daniela se abrió paso entre la multitud y se plantó frente a Mauro y Mariana.
Al ver a Daniela, Mariana adoptó inmediatamente una expresión de miedo y se escondió detrás de Mauro: —Daniela, por favor no me pegues más, buuuaa.
Mauro, protegiendo a Mariana, miró a Daniela con disgusto: —Daniela, ¿qué quieres ahora?
Daniela sonrió: —Mariana, ¿tanto miedo tienes de que te golpee? ¿Acaso sabes que mereces una paliza por ser la otra?
¿La otra?
Los estudiantes alrededor contuvieron la respi