Daniela dejó de fingir. Había puesto las cartas sobre la mesa: ¡ella era Lela!
¿Daniela era Lela?
Luciana sintió como si le hubieran dado un mazazo en la cabeza y su mente dejó de funcionar.
¿Daniela era realmente Lela?
Ella y Mariana habían recorrido prácticamente toda la Universidad Nacional buscando a la persona con quien tanto querían relacionarse, ¿y resultaba ser la fea de Daniela?
El destino le había jugado una broma pesadísima.
No quería creerlo.
Mariana también quedó paralizada.
En ese