Capítulo 84 — La Cacería
Narrador:
Dos días más tarde; la noche caía sobre la mansión como un telón grueso. Afuera, las camionetas negras ya estaban alineadas en el patio como animales listos para soltarse. Dominic revisaba las armas en silencio, con ese gesto concentrado que le salía siempre que tenía un objetivo claro. Un teléfono vibró sobre el capó del vehículo; él lo tomó, lo leyó y asintió.
—Confirmado —le dijo a Luigi —El primero de la lista… se donde está exactamente.
Luigi guardó su pis