Capítulo 65 —Dos semanas y suave
Narrador:
Luigi se inclinó un poco sobre la cama cuando vio que Valeria ya respiraba más tranquila. Ella abrió los ojos despacio, con ese cansancio dulce que queda después de un susto que casi parte la vida en dos.
—Necesito un café —murmuró él, pasándose una mano por la nuca.
Valeria intentó sonreír, y aunque le salió débil, se notó sincera.
—Ve —susurró —Estoy bien. Anda.
Luigi dudó un segundo.
—¿Segura que puedes quedarte sola unos minutos?
—Sí —respondió ella