Capítulo 27 — El olor que tienen los libros
Narrador:
Luigi empujó suavemente la puerta del dormitorio, ya en silencio, con el cansancio colgándole de los hombros. No esperaba encontrarla despierta.
Valeria estaba recostada sobre la cama, recién bañada, con el cabello todavía húmedo cayéndole sobre los hombros. Tenía un libro abierto entre las manos y las piernas cubiertas por la sábana.
Luigi se detuvo en seco, apoyado contra el marco de la puerta, observándola.
—Creí que ya nadie leía en papel