Capítulo 138 —Solo la reina
Narrador:
La casa de huéspedes estaba en silencio cuando Mateo volvió. No era noche cerrada, pero la luz ya había cambiado; esa hora en la que todo se vuelve más honesto, menos ruidoso. Dinorah estaba sentada en el sofá, con las piernas recogidas, revisando algo en el teléfono. Levantó la vista cuando lo escuchó entrar.
—¿Todo bien? —preguntó, sin sospechar nada.
Mateo dejó las llaves sobre la mesa. No respondió de inmediato. Se acercó despacio, se sentó frente a ella