Capítulo 114 —A quemarropa
Narrador:
La finca parecía un infierno abierto. Luigi avanzaba solo, sin esperar refuerzos, sin mirar atrás, un demonio cubierto de sangre. No había estrategia en sus movimientos; solo había instinto, rabia pura, un dolor tan feroz que lo empujaba a matar sin pestañear.
Disparos, gritos, cuerpos cayendo. Sangre salpicando las paredes. Cada vez que un hombre apuntaba en su dirección, Luigi le disparaba primero. No fallaba, no dudaba, no perdonaba.
Franco gritaba su nomb