Capítulo 110 —Incendiar el mundo
Narrador:
Valeria quedó en el suelo, con las manos protegiendo su vientre, respirando con dificultad. Alejandro había salido y la puerta había cerrado con el estruendo de una declaración de guerra. Ella no habló, no dijo nada en voz alta, no confesó, no aclaró, no explicó. No necesitaba hacerlo. Porque había verdades que no se pronuncian. Verdades que solo viven dentro, en un espacio demasiado íntimo para que el enemigo lo toque.
Ella cerró los ojos y sostuvo el