Mundo ficciónIniciar sesiónEl letrero de neón del motel “La Siesta”, en los límites de Hialeah, parpadeaba con un zumbido eléctrico que crispaba los nervios de Alma, la habitación olía a desinfectante barato y a humedad, un contraste violento con las sábanas de seda egipcia de la mansión Lockwood.
Sin embargo, no era la pérdida del lujo lo que le oprimía el pecho hasta dejarla sin aliento.
Sentada al borde de una cama de colcha ra&







