Mundo ficciónIniciar sesiónEl ala de cuidados intensivos del Mount Sinai se había transformado en un tablero de ajedrez donde cada pieza respiraba con dificultad, el aire olía a ozono y a una falsa cortesía que resultaba más asfixiante que el humo.
Alma, recién salida de la celda y aún sintiendo el frío de las esposas en sus muñecas, se mantenía firme al lado de Iván, frente a ellos, Lina Holland lucía impecable, con un vestido de seda







