Mundo ficciónIniciar sesiónEl tribunal del condado de Miami Dade estaba sitiado, no solo por los equipos de seguridad de los Lockwood, sino por una horda de reporteros hambrientos de tragedia.
Bajo el cielo plomizo de la mañana, Iván y Alma bajaron del vehículo blindado. Iván caminaba con rigidez militar, mientras Alma, vestida con un traje color perla que proyectaba una imagen de serenidad y pulcritud, le apretaba la mano.
Sabían que este no era un juicio sobre el biene







