Mundo ficciónIniciar sesiónEl espectáculo en las afueras de la mansión Lockwood era digno de un estreno de Hollywood, pero cargado de veneno.
Las luces de las patrullas giraban rítmicamente, bañando de azul y rojo el rostro desencajado de Lina Holland. Ella, con una copia de la orden de custodia en alto, gritaba ante los micrófonos de la prensa nacional mientras la policía obligaba a los guardias de seguridad a abrir el portón principal.
— ¡Entr







