Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio de los Everglades nunca era absoluto, era un organismo vivo compuesto por el siseo del viento entre los cipreses, el chapoteo distante de algún reptil y el crujir constante de la madera vieja de la cabaña, que parecía quejarse bajo el peso de la humedad.
Tras la advertencia de Ricardo sobre las marcas en el camino, el ambiente dentro del refugio se había vuelto irrespirable, la desconfianza era un veneno lento que corría por los pasillos,







